Definición | Causas | Factores de riesgo | Síntomas | Diagnóstico | Tratamiento | Prevención

Definición

Los enterovirus no poliomielíticos son un grupo de virus que pueden afectar cualquier parte del organismo.

En la mayoría de los casos, no provocan una enfermedad, sino que causan infecciones leves. Rara vez, algunos de estos virus, al llegar a determinadas zonas, pueden provocar infecciones graves, potencialmente mortales.

El tipo de enfermedad depende del lugar de la infección. Por ejemplo:

  • Los rinovirus que afectan a las vías respiratorias son la causa más común de resfrío.
  • El virus Coxsackie puede provocar afecciones en las manos, los pies y la boca.
  • Los enterovirus que pasan de las vías respiratorias a la membrana que recubre el cerebro y la médula espinal pueden causar meningitis vírica o aséptica.
  • Los enterovirus que afectan el ojo causan conjuntivitis vírica.
  • Los enterovirus que afectan el cerebro causan encefalitis.
  • Los enterovirus que afectan el músculo cardíaco causan miocarditis.

Meningitis

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Causas

Por lo general, los enterovirus se transmiten de una persona a otra. Pueden propagarse:

  • por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda;
  • por el contacto con materia fecal infectada;
  • por beber agua potable infectada;
  • por entrar en contacto con superficies infectadas.

El bebé también puede quedar expuesto en el parto si la madre está infectada.

Factores de riesgo

No todos los que entran en contacto con el virus se enferman.

Los lactantes tienen mayor riesgo de infección porque no tienen el sistema inmunitario completamente desarrollado.

Los niños y los adolescentes tienen mayor riesgo de enfermarse por las siguientes razones:

  • Tienen mayor índice de contacto con virus en entornos públicos, como escuelas o guarderías.
  • No se higienizan bien, por ejemplo, no se lavan las manos.
  • Tienen menos probabilidades de haber estado en contacto antes con el virus, por lo que el sistema inmunitario no reacciona tan rápidamente.

Las personas inmunodeprimidas también son más propensas a enfermarse.

Síntomas

La mayoría de las personas infectadas no manifiestan signos de la enfermedad. Si aparecen síntomas, los siguientes son los más comunes:

  • fiebre;
  • Goteo nasal
  • estornudos;
  • tos;
  • dolor de garganta;
  • dolores musculares;
  • vómitos;
  • diarrea;
  • exantema caracterizado por la aparición de manchas rojas o ampollas en la manos, las plantas de los pies y la cara interna de las mejillas.

Los síntomas graves pueden incluir lo siguiente:

  • fiebre alta;
  • dolor de cabeza;
  • rigidez en el cuello;
  • enrojecimiento, irritación o hemorragia en la parte externa del ojo;
  • dolor en el tórax;
  • dificultad para respirar.

Es posible que un bebé o niño pequeño con enterovirus:

  • Se muestre irritable.
  • Se muestre aletargado.
  • Se niegue a comer o tomar líquidos.
  • Esté deshidratado, lo que se evidencia porque no orina con frecuencia y la orina es oscura, tiene los ojos hundidos y la lengua seca o llora sin lágrimas o con muy poco lágrima.
  • Sea sensible a la luz.

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de los síntomas y los antecedentes clínicos de su hijo. Se le realizará una exploración física. El médico puede sospechar que tiene una infección por enterovirus durante la exploración física.

Si el cuadro es grave y no se resuelve según lo esperado, se pueden realizar pruebas para detectar el virus específico. El virus puede detectarse mediante una o más de las siguientes pruebas:

  • análisis de sangre;
  • análisis de orina;
  • cultivo de exudado faríngeo;
  • análisis de materia fecal;
  • punción lumbar para examinar el líquido que rodea al cerebro y a la médula espinal.

Tratamiento

En general, no hay una cura para la infección por enterovirus. Los cuidados auxiliares, como el reposo, ayudan a atenuar los síntomas hasta que desaparece la infección.

No se recetan antibióticos, ya que no son eficaces para combatir las infecciones víricas.

En caso de lactantes y niños pequeños, puede requerirse una observación atenta.

Nota: No se recomienda la aspirina para los niños con una infección en curso o que tuvieron una infección vírica reciente. Consulte con el médico antes de darle aspirina.

Si el enterovirus provocó una infección grave, puede ser necesaria la hospitalización. En este caso, los cuidados auxiliares pueden incluir asistencia respiratoria u oxígeno y el control del paciente.

Prevención

Para reducir las probabilidades de que su hijo contraiga una infección respiratoria:

  • Aliéntelo a lavarse las manos con frecuencia, en especial, después de ir al baño o estar en contacto con una persona que tiene una infección.
  • Disuádalo de que comparta tazas, vasos, platos o vajilla.
  • Limpie y desinfecte las superficies más usadas, como mesadas o picaportes.