Definición | Causas | Factores de riesgo | Síntomas | Diagnóstico | Tratamiento | Prevención

Definición

El deslizamiento de la epífisis de la cabeza femoral (DECF) es un trastorno de la cadera que se produce en la adolescencia. La parte esférica de la articulación de la cadera, en el extremo del fémur, se desliza hacia atrás y se separa parcialmente del hueso de la pierna. El deslizamiento puede ser repentino o gradual.

Existen dos tipos de DECF:

  • Estable: Por lo general, es leve y presenta síntomas que se agravan y poco a poco interfieren con la capacidad normal de caminar. Casi todos los casos de DECF se consideran estables.
  • Inestable: Implica un cambio marcado de la posición que prácticamente impide soportar peso sobre la pierna afectada.

El DECF requiere tratamiento médico inmediato para prevenir complicaciones y un daño permanente.

Articulación de la cadera

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Causas

La parte superior del fémur tiene una pequeña esfera que calza en la cavidad de la pelvis y forma la articulación de la cadera. En niños y adolescentes, esta esfera se ubica justo encima de un área de cartílago que permite el crecimiento del hueso, conocida como cartílago de crecimiento. En los casos de DECF, la esfera se desplaza del cartílago de crecimiento y queda en una posición anormal.

El deslizamiento se debe al exceso de presión sobre el cartílago de crecimiento. La presión determina que la parte del fémur ubicada justo debajo del cartílago de crecimiento se deslice hacia arriba y hacia adelante sin mover la esfera de la cavidad de la cadera. Suele ocurrir durante los estirones repentinos comunes después de la pubertad. Cuando el deslizamiento es grave, puede comprometerse la irrigación sanguínea a los tejidos, lo que causa necrosis del tejido de la cadera.

Factores de riesgo

El DECF es más común en los varones y en adolescentes obesos. Otros factores que aumentan el riesgo de DECF son los siguientes:

  • diabetes;
  • nefropatía;
  • trastornos hormonales, como hipotiroidismo o deficiencia de la hormona del crecimiento;
  • determinados medicamentos, como los corticoesteroides;
  • antecedentes de quimioterapia o radioterapia;
  • etnicidad (más común en descendientes africanos, hispanoamericanos o de nativos de islas del Pacífico);
  • genética y antecedentes familiares;
  • traumatismo (poco frecuente).

Síntomas

El DECF estable avanza lentamente y provoca síntomas que empeoran con el tiempo. La rigidez de la cadera termina provocando dolor, lo que puede determinar una cojera. El dolor en la cadera puede aparecer en uno o ambos lados del cuerpo o sentirse en la ingle, los muslos o las rodillas.

El DECF inestable provoca síntomas más graves, como incapacidad para caminar o para soportar peso en la pierna afectada. La pierna afectada puede volverse hacia fuera o parecer más corta que la otra.

Las complicaciones del DECF no tratado o inestable incluyen necrosis del tejido óseo y artrosis. Estas complicaciones pueden presentarse incluso después del tratamiento. Los síntomas de las complicaciones incluyen rigidez, dolor y degeneración de la articulación.

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de los síntomas y los antecedentes clínicos de su hijo. Se le realizará una exploración física. Esta incluye una evaluación de la articulación de la cadera y su movilidad. El médico observará a su hijo mientras camina para ver cómo distribuye el peso al caminar o si la marcha es anormal. Con esta información, es posible que el médico sepa si se trata de un DECF.

Se evaluarán la articulación de la cadera y las estructuras próximas mediante estudios de diagnóstico por imágenes. Estos podrían incluir:

Tratamiento

El DECF se trata mediante un procedimiento quirúrgico llamado «fijación» que, por lo general, se lleva a cabo unos días después del diagnóstico. Antes de la cirugía, su hijo necesitará muletas o una silla de ruedas para evitar que el peso recaiga sobre la pierna afectada y se agrave la lesión. El objetivo de la cirugía es estabilizar la articulación y evitar que se siga deslizando el cartílago de crecimiento. De esta forma, se evitarán complicaciones y un daño permanente.

El tipo de cirugía depende de la gravedad del deslizamiento. Se insertan tornillos o clavos a través del hueso y en la cabeza del fémur. En algunos casos, puede ser necesario realinear los huesos (reducción) antes de la fijación.

Los pacientes con alto riesgo de sufrir otro deslizamiento pueden ser sometidos a una fijación profiláctica, es decir, una cirugía de la cadera no afectada.

Prevención

La mayoría de los casos de DECF se deben a obesidad. El exceso de peso ejerce presión sobre los huesos y las articulaciones, lo que provoca la lesión. Colabore con el médico para controlar el peso de su hijo y desarrollar un plan que le permita alcanzar y mantener un peso saludable.