Definición | Causas | Factores de riesgo | Síntomas | Diagnóstico | Tratamiento | Prevención

Definición

Los linfomas son tumores malignos del sistema linfático. El sistema linfático se compone de una serie de nódulos, canales y tejidos en todo el cuerpo. La linfa crea y traslada los glóbulos blancos que combaten las infecciones en el cuerpo. El linfoma comienza en estos glóbulos blancos.

El linfoma relacionado con el sida es aquel que padecen las personas con VIH (virus de inmunodeficiencia humana) o sida. Si una persona con VIH padece un linfoma, se trata de una de muchas complicaciones que demuestran que se manifestó el sida.

Si bien existen diferentes tipos de linfoma, el relacionado con el sida suele ser un linfoma no hodgkiniano (LNH). Las personas que no tienen VIH pueden padecer LNH, pero el linfoma relacionado con el sida puede ser más agresivo.

El sistema linfático

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Causas

El cáncer se produce cuando las células del cuerpo se multiplican sin control. Si las células continúan dividiéndose sin control, se forma una masa de tejido, llamada neoplasia o tumor. Debido a que el sistema linfático se extiende por todo el cuerpo, es posible que haya varias zonas afectadas. Sin embargo, no se considera que el cáncer se haya propagado (que haya metástasis) hasta que aparece en tejidos fuera del sistema linfático.

El cáncer con LNH comienza a causa de daños en el ADN cuando se crea un nuevo glóbulo blanco. El ADN dañado indica a las células que se dividan y crezcan de manera anormal. Es posible que la célula dañada se divida y cree nuevas células dañadas. La causa de este cambio en el ADN no es clara, pero es posible que se trate de una combinación de factores genéticos y ambientales.

Factores de riesgo

Tener VIH aumenta el riesgo de padecer un linfoma relacionado con el sida.

El VIH daña los glóbulos blancos en el cuerpo que ayudan a controlar el cáncer. El cuerpo intenta crear más glóbulos blancos para compensar las células dañadas. Es posible que esto tenga como resultado la producción incrementada de otro tipo de glóbulo blanco que se transforme en linfoma.

El VIH también deprime el sistema inmunitario en general, lo que vuelve a las personas más vulnerables al cáncer.

Síntomas

Debido a que el sistema linfático se extiende por todo el cuerpo, es posible que haya síntomas generalizados. Los síntomas pueden incluir lo siguiente:

  • Hinchazón en el cuello, el pecho, las axila o las ingles
  • Pérdida de peso inesperada
  • Fiebre
  • Sudoraciones nocturnas
  • Fatiga
  • Comezón en la piel

Diagnóstico

Se le preguntará acerca de sus síntomas e historial clínico. Se le realizará un examen físico.

Es posible que realicen pruebas sobre los líquidos corporales y los tejidos. Esto puede realizarse por medio de:

Es posible que se realicen pruebas para determinar el estadio del cáncer. La estadificación es un cuidadoso intento por determinar si el cáncer se ha propagado, y si lo ha hecho, qué partes del cuerpo están afectadas.

Es posible que se tomen imágenes de las estructuras corporales. Esto se puede realizar con los métodos siguientes:

Tratamiento

El tratamiento depende del tipo, de la agresividad y del estadio del cáncer. Además, se inicia el tratamiento contra el sida o se lo continúa.

Los tratamientos contra el cáncer pueden debilitar aún más el sistema inmunitario, por lo tanto, es importante controlar la infección por VIH y mantener el sistema inmunitario lo más fuerte posible. El tratamiento contra la infección por VIH incluye un tratamiento antirretrovírico de gran actividad (TARAA). Estos medicamentos pueden ayudar a demorar el avance de la infección por VIH y a mejorar el sistema inmunitario. Si se comienza un tratamiento de quimioterapia, es posible que deban realizarse cambios en los medicamentos contra el VIH a fin de evitar interacciones.

El tratamiento contra el linfoma puede incluir lo siguiente:

Quimioterapia

La quimioterapia implica el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. Los medicamentos que ingresan al torrente circulatorio luego recorren el cuerpo. Si bien la quimioterapia se centra en la destrucción de las células cancerosas, algunas células sanas también se ven afectadas. El impacto en las células sanas puede causar una variedad de efectos secundarios.

La quimioterapia es una opción de tratamiento común contra el linfoma porque puede afectar las células en todo el cuerpo. Este tratamiento suele administrarse durante cierta cantidad de ciclos con algunas semanas de descanso después de algunos días de tratamiento.

Para hacer que la quimioterapia sea más eficaz, es posible que se administren esteroides junto con ella. Estos medicamentos también pueden disminuir algunos de los efectos secundarios comunes de la quimioterapia.

Terapia Monoclonal Anticuerpos

Los anticuerpos son una parte importante del sistema inmunitario que le indican a este qué sustancias en el cuerpo debe atacar. Los anticuerpos monoclonales son medicamentos especialmente creados para adherirse a la superficie de las células cancerosas e indicarle al sistema inmunitario que las ataque.

Radioterapia

La radioterapia administra la radiación a una zona específica del cuerpo. Debido a que el linfoma puede estar ampliamente diseminado, la radioterapia no es tan común en el tratamiento del linfoma. Es posible que se utilice en combinación con quimioterapia en áreas con neoplasias grandes. Es posible que la radiación reduzca el tamaño de las neoplasias que causan dolor o que interfieren en la función del tejido local.

Prevención

No existen pautas para prevenir el linfoma relacionado con el sida. Es posible que el control meticuloso del VIH o del sida ayude a mantener el sistema inmunitario fuerte y a disminuir el riesgo de algunos tipos de cáncer.