Definición | Causas | Factores de riesgo | Síntomas | Diagnóstico | Tratamiento | Prevención

Definición

El eccema, también conocido como “dermatitis atópica”, es una inflamación de las capas externas de la piel. Esta inflamación provoca un sarpullido rojizo y escamoso que genera comezón. El eccema puede estar presente durante un largo período o puede irse enseguida. Es común en niños.

Eccema

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Causas

El sarpullido del eccema es causado por una inflamación que provoca irritación y daño en la piel. La inflamación se debe a una reacción excesiva del sistema inmunitario. No se conoce con exactitud la razón por la cual el sistema inmunitario tiene esta reacción, pero se considera que es una mezcla de factores genéticos y ambientales.

Factores de riesgo

El eccema es más frecuente en niños de origen africano o asiático.

Los factores de riesgo de eccema incluyen lo siguiente:

  • Asma o fiebre del heno
  • Áreas urbanas o lugares con bajo nivel de humedad
  • Antecedentes familiares de eccema o trastornos alérgicos
  • Estrés, especialmente si lleva a rascarse
  • Medicamentos inmunodepresores

Los factores irritantes que pueden iniciar reagudizaciones incluyen lo siguiente:

  • Climas muy calurosos y muy fríos
  • Exposición a alérgenos, como determinadas telas, perfumes en jabones, ácaros del polvo (comunes), alimentos o níquel en joyas
  • Lavado frecuente de las áreas afectadas
  • Rascarse o frotarse la piel (el eccema se conoce como la “comezón que se brota”)
  • Uso de guantes de goma en personas sensibles al látex

Síntomas

En general, el eccema comienza entre los 3 y los 6 meses de edad, y puede continuar hasta los 7 años. En algunos niños, la condición puede continuar hasta la adolescencia.

El eccema puede estar presente durante un largo período o puede irse enseguida. Los síntomas pueden incluir lo siguiente:

  • Piel reseca y con comezón
  • Grietas detrás de los oídos o en otros pliegues de la piel
  • Sarpullido rojizo en mejillas, brazos y piernas
  • Sarpullido escamoso y rojizo
  • Piel gruesa y áspera
  • Costras, supuración o grietas en la piel
  • Síntomas que empeoran en el invierno cuando el aire interior es seco debido a los sistemas de calefacción

Diagnóstico

Se le preguntará acerca de los síntomas y antecedentes clínicos de su hijo. Se le realizará un examen físico. El diagnóstico se realiza examinando el aspecto y el lugar del sarpullido. Es posible que deriven a su hijo a un especialista.

Tratamiento

No existe cura para el eccema. El tratamiento consiste en el manejo de los síntomas. Al crecer, muchos niños dejan de padecer eccema; en otros casos, el eccema continúa en la adultez.

Hable con su médico sobre el mejor plan de tratamiento para su hijo. Los principales objetivos del tratamiento están orientados a los siguientes objetivos:

  • Curar la piel y mantenerla saludable
  • Evitar las infecciones en la piel dañada
  • Identificar y evitar factores desencadenantes para prevenir reagudizaciones

Las opciones de tratamiento pueden variar. El médico de su hijo puede recomendar más de una dependiendo de la condición de su hijo.

Cuidado de la piel

La irritación de la piel puede provocar o empeorar las reagudizaciones. La piel seca es uno de los causantes más comunes. Los pasos que ayudan a disminuir la sequedad de la piel y las reagudizaciones incluyen lo siguiente:

  • Limitar la cantidad de baños a entre 1 y 3 veces por semana, con una duración de entre 5 y 10 minutos como máximo
  • Usar agua a temperatura ambiente en los baños y las duchas
  • Usar jabón en barra suave, sin perfume, o un limpiador sin jabón
  • Usar un hidratante todos los días o con más frecuencia si es necesario
  • Evitar factores irritantes que desencadenen el eccema

Las infecciones e irritaciones de la piel deben tratarse de inmediato. Mientras más tiempo permanezca la inflamación, más daño se produce.

Medicamentos

En algunos casos, también pueden ser necesarios medicamentos para controlar las reagudizaciones o los síntomas:

  • Cremas y pomadas de venta con receta que contengan cortisona, tacrolimús o pimecrolimús para reducir la inflamación
  • Antihistamínicos de venta con receta o de venta libre para ayudar a prevenir la comezón
  • Medicamentos por vía oral, como prednisona o ciclosporina para casos graves

También es posible que sea necesario tratar las infecciones con lo siguiente:

  • Antibióticos aplicados directamente sobre la piel o administrados por vía oral

Fototerapia

Si el cuidado de la piel y los medicamentos no son eficaces, puede utilizarse la terapia con luz. En este tratamiento, se expone la piel afectada a una luz especial. Las opciones de tratamiento pueden incluir lo siguiente:

  • Tratamiento con luz ultravioleta A y 5-metoxipsoraleno (PUVA)
  • Fotoferesis: para los casos más graves

Prevención

El eccema es difícil de prevenir, especialmente cuando existen antecedentes familiares fuertes.

Puede reducir el riesgo de su hijo de sufrir eccema con lo siguiente:

  • Lactancia materna
  • En el caso de bebes alimentados con lactancia artificial que tengan un alto riesgo de sufrir eccema, puede usarse un determinado tipo de leche maternizada que contenga caseína hidrolizada o el 100 % de las proteínas del suero
  • Exponer a su hijo a mascotas a temprana edad
  • Tomar probióticos durante el embarazo y después de dar a luz si está amamantando