Definición | Causas | Factores de riesgo | Síntomas | Diagnóstico | Tratamiento | Prevención

Definición

Los huesos que conforman la columna vertebral se denominan “vértebras”. Cada vértebra tiene una protuberancia ósea que sobresale hacia atrás. Estas protuberancias óseas se denominan “apófisis espinosas”. Los músculos y ligamentos de la espalda están conectados a estas protuberancias para ayudar en el movimiento y la flexibilidad de la espalda. Estas fracturas pueden ocurrir en cualquier lugar de la columna vertebral, pero son más frecuentes en las vértebras de la espalda que en las del cuello.

Una fractura de apófisis espinosa es la fractura de una o más de estas extensiones. La mayoría se consolida sin daño a largo plazo. Las fracturas de apófisis espinosa más graves, denominadas “fracturas inestables”, pueden provocar una lesión de la médula espinal o de los nervios.

Corte transversal de la columna vertebral

corazón
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Causas

Las fracturas de apófisis espinosa se producen por un traumatismo grave de la espalda, por ejemplo:

  • Caídas
  • Choques automovilísticos, de motocicletas o peatones
  • Torcedura o flexión grave y repentina
  • Golpes graves en la espalda y la columna vertebral
  • Violencia, por ejemplo, una herida de bala

Factores de riesgo

Existen ciertos factores que pueden aumentar el riesgo de fracturas, incluido lo siguiente:

  • Edad avanzada
  • Osteoporosis
  • Ciertas enfermedades o condiciones que debilitan los huesos, como los tumores o quistes
  • Reducción de la masa muscular

Las actividades o los accidentes que más se relacionan con las fracturas de apófisis transversa incluyen lo siguiente:

  • Caídas desde altura, como una escalera, una bicicleta o un caballo
  • Practicar determinados deportes en los que se realizan movimientos de torsión y giro repentinos, o en los que hay contacto extremo, en especial sin el uso de un equipo de protección adecuado
  • Accidentes automovilísticos o de motocicleta, en especial sin el uso del cinturón de seguridad
  • Torcedura o flexión grave y repentina
  • Golpes graves en la espalda y la columna vertebral
  • Violencia, por ejemplo, una herida de bala

Síntomas

Las fracturas de apófisis espinosa pueden causar lo siguiente:

  • Dolor intenso que puede empeorar cuando se mueve, tose o respira
  • Dolor con la palpación, hinchazón y posibles moretones
  • Sensación de adormecimiento, hormigueo o debilidad de los músculos
  • Disminución de la amplitud de los movimientos alrededor del área afectada de la columna vertebral
  • Pérdida de control de la vejiga o los intestinos (lesiones en la parte inferior de la columna vertebral)

Las fracturas inestables pueden causar daños en la médula espinal. El daño en la médula espinal puede provocar una parálisis temporal o permanente. La extensión o ubicación de la parálisis depende de la zona de la columna vertebral en la que se produjo la lesión.

Diagnóstico

El médico le preguntará sobre sus síntomas e historia clínica, así como sobre cualquier accidente o actividad relacionada con el dolor. El médico examinará el área lesionada y llevará a cabo un examen neurológico completo para detectar signos de daño en los nervios.

Se pueden solicitar estudios de diagnóstico por imágenes para detectar signos de daño en los huesos y los efectos en la médula espinal. Las pruebas pueden incluir:

Tratamiento

Es importante obtener asistencia inmediata si se sospecha que hay lesión de la médula espinal. El tratamiento correcto puede prevenir o disminuir las complicaciones a largo plazo. El tratamiento depende de la gravedad de la fractura.

El tratamiento y la rehabilitación pueden tardar meses o años, según si hay daño en la médula espinal o los nervios.

Inmovilización

Cuando existe la posibilidad de que se haya producido una fractura inestable de apófisis espinosa, se debe inmovilizar de inmediato y por completo la columna vertebral.

Una vez inmovilizada, se lo evaluará para detectar otros problemas, como lesiones secundarias, choque u obstrucción de las vías respiratorias. La estabilización de la lesión puede incluir lo siguiente:

  • Un tubo de respiración para las vías respiratorias obstruidas
  • Soluciones por vía intravenosa
  • Ingreso al hospital para realizar un control

Las personas con fracturas inestables generalmente deben permanecer en el hospital. Es posible que las lesiones serias se deban controlar en una unidad de cuidado intensivo. Algunas personas que presentan daño en la médula espinal cerca del cuello probablemente necesiten que se los ayude a respirar con ventilación mecánica.

Soporte para los huesos

Una vez que esté estabilizado y se lo haya evaluado, el curso del tratamiento depende de lo siguiente:

  • La gravedad de la fractura
  • La ubicación de la fractura en la columna vertebral
  • La cantidad de fracturas de apófisis espinosa
  • La parte fracturada del hueso de la apófisis espinosa

Las opciones de tratamiento para las fracturas de apófisis espinosa pueden incluir lo siguiente:

  • Corsé ortopédico: las fracturas leves o estables se pueden tratar con un corsé ortopédico para mantener la espalda alineada mientras se consolida.
  • Tracción: se usan corsés ortopédicos rígidos, algunos con cuello, para tratar fracturas más graves o inestables. La tracción permite que solo se realicen movimientos mínimos más allá de los necesarios.
  • Cirugía: se usan tornillos, barras, alambres o tornillos intracorporales para volver a unir las piezas de los huesos y mantenerlos en su lugar. También es posible que se necesite cirugía para reparar vértebras, aliviar la presión en la médula espinal o extirpar discos vertebrales dañados.

Reposo y recuperación

En general, la consolidación de una fractura de apófisis espinosa puede tardar entre varias semanas y varios meses. El tiempo de consolidación varía según la edad y la salud en general. Los niños y las personas en mejor estado de salud general se recuperan más rápido.

Se puede recomendar fisioterapia para mantener los músculos fuertes y el rango de movimiento. Es posible que se necesite rehabilitación a largo plazo para las lesiones más graves.

Rehabilitación a largo plazo

En ocasiones, las fracturas de apófisis espinosa pueden provocar lesiones de la médula espinal y los nervios, así como parálisis. Esto puede implicar cambios significativos en la vida cotidiana relacionados con el trabajo, la familia y la vida social. Es posible que se necesite rehabilitación extensa, que incluye terapia ocupacional, psicoterapia y grupos de apoyo.

Prevención

Para ayudar a reducir la posibilidad de que ocurra una fractura de apófisis espinosa, tome las siguientes medidas:

  • Evite las situaciones que lo pongan en riesgo de daño físico.
  • Siempre use el cinturón de seguridad al conducir un automóvil o al viajar en uno.
  • No conduzca bajo la influencia del alcohol o las drogas.
  • Cuando participe en deportes o actividades físicas, use protectores y equipos de seguridad adecuados.
  • Haga ejercicios con carga de peso para fortalecer los músculos y los huesos.

Para ayudar a reducir el riesgo de caídas en el trabajo y en el hogar, siga estos pasos:

  • Limpie los derrames y las áreas resbaladizas inmediatamente.
  • Retire los objetos que representen peligro de tropiezos, como cables flojos, alfombras y obstáculos.
  • Use alfombras antideslizantes en la bañera y en la ducha.
  • Instale asideros junto al retrete y en la ducha o la bañera.
  • Coloque barandillas a ambos lados de las escaleras.
  • Camine solamente por habitaciones, escaleras y pasillos bien iluminados.
  • Mantenga linternas a mano en caso de un corte de electricidad.