Definición | Causas | Factores de riesgo | Síntomas | Diagnóstico | Tratamiento | Prevención

Definición

La glucosa es un tipo de azúcar. Proviene de la comida y también se produce en el hígado. La glucosa se traslada por todo el organismo a través de la sangre. Pasa de la sangre a las células con la ayuda de una hormona denominada “insulina”. Una vez que la glucosa ingresa a las células, se puede utilizar como energía.

La diabetes es una condición que dificulta que el organismo utilice la glucosa. Esto provoca que la glucosa se acumule en la sangre. Además, significa que el organismo no recibe suficiente energía. La diabetes tipo 2 es uno de los tipos de diabetes y es el más frecuente.

Se pueden controlar los niveles de glucemia mediante medicamentos, cambios en el estilo de vida y un control del paciente.

Causas

Por lo general, la diabetes tipo 2 surge por una combinación de factores. Uno de los factores es que el organismo comienza a producir menos insulina. El segundo factor es que el organismo se vuelve resistente a la insulina. Esto significa que hay insulina en el organismo, pero este no puede utilizarla de forma eficaz. La resistencia a la insulina generalmente se relaciona con el exceso de grasa corporal.

Factores de riesgo

La diabetes tipo 2 es más frecuente en las personas de 45 años en adelante. También es frecuente en personas más jóvenes que sufren de obesidad y que pertenecen a grupos étnicos en riesgo. Otros factores que aumentan las probabilidades de padecer diabetes tipo 2 incluyen lo siguiente:

  • Prediabetes: menor tolerancia a la glucosa y alteración de la glucosa en ayunas
  • Síndrome metabólico: una condición caracterizada por niveles elevados de colesterol, glucemia, presión arterial y obesidad central (una alta concentración de grasa corporal en la parte superior del cuerpo y en el abdomen)
  • Exceso de peso u obesidad, en especial obesidad central
  • Falta de ejercicio
  • Dieta deficiente: alto consumo de carnes procesadas, grasas, bebidas y alimentos endulzados, y calorías
  • Antecedentes familiares de diabetes tipo 2
  • Presión arterial alta
  • Antecedentes de enfermedad cardiovascular
  • Depresión
  • Antecedentes de diabetes gestacional o de haber dado a luz a un bebé que pesó más de 4 kg al nacer
  • Trastornos endocrinos, como el síndrome de Cushing, el hipertiroidismo, la acromegalia, el síndrome de ovario poliquístico, el feocromocitoma o el glucagonoma
  • Condiciones relacionadas con la resistencia a la insulina, como la acantosis pigmentaria
  • Algunos medicamentos, como los glucocorticoides o las tiacidas
  • Pertenecer a determinados grupos étnicos, como los afroamericanos, los latinos, los estadounidenses nativos, los estadounidenses de origen latino, los estadounidenses de origen asiático o los isleños del Pacífico

Síntomas

Es posible que padezca diabetes durante años antes de comenzar a tener síntomas. Los síntomas debidos al alto nivel de azúcar en la sangre incluyen lo siguiente:

  • Aumento de la orina
  • Sed excesiva
  • Hambre
  • Fatiga
  • Visión borrosa
  • Irritabilidad
  • Infecciones recurrentes o frecuentes
  • Mala cicatrización de las heridas
  • Sensación de adormecimiento u hormigueo en las manos o en los pies
  • Problemas en las encías
  • Comezón
  • Dificultad para tener una erección

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. También le preguntará acerca de sus antecedentes familiares. Se le realizará un examen físico.

El diagnóstico se basa en los resultados de los análisis de sangre. La Asociación Americana de la Diabetes (ADA) recomienda que se diagnostique si presenta alguno de los siguientes:

  • Síntomas de diabetes y un análisis de sangre al azar que revela un nivel de azúcar en la sangre superior o igual a 200 mg/dl (11,1 mmol/l)
  • Análisis de glucemia en ayunas de ocho horas o más que revelan niveles de azúcar en sangre superiores o iguales a 126 mg/dl (7 mmol/l) en dos días diferentes
  • Prueba de tolerancia a la glucosa que mide el azúcar en la sangre dos horas después de consumir glucosa, con un resultado superior o igual a 200 mg/dl (11,1 mmol/l)
  • Nivel de HbA1c de 6,5% o superior, que indica un control deficiente del azúcar en la sangre durante los últimos dos a cuatro meses

mg/dl = miligramos por decilitro de sangre; mmol/l = milimol por litro de sangre

Tratamiento

El tratamiento tiene el objetivo de:

  • Mantener el azúcar en sangre a niveles tan normales como sea posible
  • Prevenir o retrasar las complicaciones
  • Controlar otras condiciones, como hipertensión arterial y colesterol alto

Dieta

Los alimentos y las bebidas tienen un efecto directo en el nivel de glucemia. Consumir comidas sanas lo puede ayudar a controlar el nivel de glucemia. También beneficia a su estado de salud en general. Algunos consejos básicos incluyen lo siguiente:

Pérdida de peso

Si tiene sobrepeso, bajar de peso ayuda a que el organismo responda mejor a la insulina. Hable con su médico acerca de un objetivo de peso sano. Usted y el nutricionista o el médico pueden elaborar un plan de comidas seguro para usted.

Estas opciones lo pueden ayudar a bajar de peso:

  • Utilizar un plato que lo ayude a controlar las porciones
  • Utilizar un plan de comidas preparado
  • Consumir una dieta mediterránea

Hacer ejercicio

La actividad física puede lograr lo siguiente:

  • Hacer que el organismo sea más sensible a la insulina
  • Ayudarlo a alcanzar y mantener un peso sano
  • Reducir los niveles de grasa en la sangre

El ejercicio aeróbico es una actividad que aumenta la frecuencia cardíaca. El entrenamiento de resistencia ayuda a aumentar la fuerza muscular. Ambos tipos de ejercicio ayudan a mejorar el control de la glucosa a largo plazo. El ejercicio frecuente puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.

Hable con su médico acerca de un plan de actividades. Pregúntele acerca de las precauciones que debe tomar.

Medicamentos

Algunos medicamentos lo ayudan a controlar los niveles de glucemia.

Los medicamentos que se administran por vía oral pueden incluir lo siguiente:

  • Las biguanidas reducen la cantidad de glucosa que produce el organismo.
  • Las sulfonilureas hacen que el páncreas produzca más insulina.
  • Los sensibilizadores a la insulina ayudan al organismo a usar mejor la insulina.
  • Los bloqueantes del almidón reducen la cantidad de glucosa que se absorbe en la sangre.
  • Los inhibidores del cotransportador 2 de sodio-glucosa (SGLT-2) aumentan la eliminación de glucosa a través de la orina.
  • Aglutinantes de ácidos biliares

Algunos medicamentos se deben administrar mediante una inyección, como los siguientes:

  • Los miméticos de la incretina estimulan al páncreas para que produzca insulina y disminuya el apetito, lo que puede favorecer la pérdida de peso.
  • Los análogos de la amilina reemplazan una proteína del páncreas que presenta un nivel bajo en personas que padecen diabetes tipo 2.

Insulina

La insulina puede ser necesaria en los siguientes casos:

  • Si el organismo no produce suficiente insulina
  • Si los niveles de glucemia no se pueden controlar con cambios en el estilo de vida y medicamentos

La insulina se administra por vía inyectable.

Pruebas de glucemia

Puede verificar el nivel de glucosa en la sangre con un medidor de glucemia. El control de los niveles de glucemia durante el día puede ayudarlo a mantenerse encaminado. También ayuda al médico a determinar si el tratamiento funciona. Llevar un registro de los niveles de azúcar en la sangre es especialmente importante si toma insulina.

Es posible que no se necesite realizar pruebas con regularidad si la diabetes está bajo control y no se le administra insulina. Hable con su médico antes de interrumpir el control de azúcar en la sangre.

También se puede realizar una prueba de HbA1c en el consultorio del médico. Esta es una medida del control de la glucemia durante un período extenso. Los médicos aconsejan que la mayoría de las personas mantengan los niveles de HbA1c por debajo del 7%. Su valor ideal exacto puede ser diferente. Mantener el nivel de HbA1c dentro del valor ideal puede ayudar a disminuir las probabilidades de complicaciones.

Cómo reducir el riesgo de sufrir complicaciones

Durante un período extenso, los niveles altos de glucemia pueden dañar órganos vitales. Los riñones, los ojos y los nervios son los más afectados. La diabetes también puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas.

Mantener el valor ideal de los niveles de glucemia es el primer paso para disminuir el riesgo de estas complicaciones. Otros pasos incluyen lo siguiente:

  • Cuidar bien los pies. Estar atento a úlceras o áreas irritadas. Mantener los pies secos y limpios.
  • Hacerse una revisión de la vista una vez al año.
  • No fumar. Si lo hace, busque programas o productos que lo ayuden a dejar de fumar.
  • Planificar las visitas al médico de acuerdo con las indicaciones.

Prevención

Para reducir las probabilidades de padecer diabetes tipo 2, haga lo siguiente:

  • Realice actividad física con regularidad.
  • Mantenga un peso saludable.
  • Beba alcohol con moderación (dos vasos por día para los hombres y un vaso por día para las mujeres).
  • Lleve una dieta correctamente balanceada:
    • Ingiera suficiente cantidad de fibra.
    • Evite los alimentos grasosos.
    • Limite la ingesta de azúcar.
    • Coma más verduras de hojas verdes.
    • Consuma frutas enteras, en especial manzanas, uvas y arándanos.